LA COCINA COMO TERAPIA
COCINATERAPIA
Portada
ÍNDICE DEL LIBRO DIG
Recetas alfabéticas
NAVIDAD RAPE ALANGOS
Inicio
NOVEDAD LIB DIGITAL
NOVEDADES IMPORTANTE
NAVIDAD 2012
NAVIDAD 2014
HALLOWEEN
Recetas para crisis
Ensaladas/verduras
Recetas populares
Recetas suntuosas
Sopa/gazpacho/cremas
Recetas básicas
Recetas vintage
Otras cocinas
Cocina francesa
Cocina italiana
Bollería y galletas
Helados
Postres
Natillas
Torta de almendra
Leche frita
Tarta de Mondoñedo
Pastisset boniato
Roscón de reyes
Lionesas crema
Lionesas trufa
Marron glacé
Tarta florentina
Confituras
Cocina para regalos
Contacto

 

 

 

 

Bizcocho genovesa

 

 

 

 

El bizcocho es un básico de la repostería, es decir, es unos de las técnicas que forman el fondo de armario de la repostería. El bizcocho genovés es el que se utiliza en las tartas. No usa levadura química alguna, sino que emplea aire suspendido en la masa durante su elaboración para darle volumen. Es un bizcocho sencillo, esponjoso y suave, con muchas variaciones, con más o menos huevos, con diferentes medidas en el azúcar y la harina, con mantequilla o sin mantequilla, con o sin leudantes,  etc. La receta de este bizcocho no es la típica del genovés ya que en ella se separan las yemas de la claras, y en el auténtico genovés se bate todo junto, además, la receta de mi bizcocho tiene la particularidad de que  las claras y las yemas comparten el azúcar; y con eso consigo que el bizcocho se baje menos.

En esta receta en concreto podéis encontrar paso a paso unas explicaciones ilustradas y muy claras de la receta tradicional del bizcocho genovés, que si seguís cuidadosamente, conseguiréis un bizcocho ligero, esponjoso y muy sabroso.
 
 
 
 Ingredientes:
 
 

4 huevos, separados en yemas y claras

125 gr. de azúcar (la mitad se bate con las claras, y la otra parte con las yemas)
125 gr. de harina tamizada repostería
la piel de un limón rallado (se pone casi siempre en la genovesa pero yo no hice porque como llevaba coñac y no quería mezclar sabores).

 
 
 
 

 

1.  Separemos las claras de la yemas, y  montamos las claras con unas gotas de limón en una batidora de varillas durante al menos 5 minuto. El batido es una de las operaciones más delicada porque de ella dependerá la esponjosidad, ligereza y volumen de  preparaciones como los bizcochos o los merengues.


 






2. Cuando las claras casi están, están duras pero todavía resbalan en el recipiente, añadimos la mitad del azúcar y lo terminamos de batir otros 3 o 4 minutos más:


 



3. Cuando ya están tan duras que si le das la vuelta al recipiente no se vuelca, podemos apartarlas:



 






4. Ahora batimos las yemas pero, en este caso, echamos el azúcar desde el comienzo; hay que batir las yemas hasta que están blanquecinas, y eso te llevará casi 10 minutos. Por supuesto, que necesitaréis un batidor eléctrico:


 


5. Aquí tenéis las yemas ya listas; es decir,  han doblado el volumen y el azúcar se ha aglutinado con la mezcla:


 


6. Ya podemos agregar las claras, que teníamos apartadas,  a las yemas: hay que remover sólo para mezclar de abajo arriba; a tal fin, lo haremos  de forma envolvente o circular, mediante un batidor manual o una espátula; y lo menos posible para que no pierda aire y los bizcochos salgan esponjosos pero firmes:




 


7. Procederemos, a continuación,  a volcar el harina, tamizándola antes; debemos incorporar bien la harina en la mezcla anterior, pero también con movimientos envolventes y sin batir la mezcla para también evitar perder volumen:


 


8. Ahora ya tenemos la mezcla lista para llevar al molde, distribuyendo bien la masa, igualando la parte superior. Hornear a media altura sobre una rejilla, durante unos 20-25 minutos. Meterla en horno precalentado (durante 10 minutos), que mantendremos a 160º durante el proceso de cocción de unos 20 a 25 minutos. El molde (de 22 cm.) debe estar forrado de papel de silicona o sulfurizado (o de horno) y untado con un poco de mantequilla, con lo cual no se pegará para nada:


 


 


9. Lo miráis antes de los 20 minutos, pero pienso que este tiempo de horno lo cocerá perfectamente; si no estuviera, lo dejáis otros 5 minutos.  No lo desmoldéis hasta que esté frío. El resultado es perfecto; parece un poco arrugado pero eso significa que está muy esponjoso:

 


 



 

 

 

 

 

Variantes con la misma elaboración:

 

1. Ponéis en lugar de 125 gr. de harina sólo 90 gr.; os saldrá un poco más esponjoso pero puede bajarse en el centro.


2. La agregáis a la receta original, 50 gr. de mantequilla que incorporaréis a la yema ya batida. Estará más jugoso y necesitará menos calado de almíbar o licor.



 

 

 

 

 

 BON APPÉTIT AND GOOD LUCK!!!!!!!!!

Top
COCINATERAPIA | abronte@hotmail.com
UA-30383234-1