LA COCINA COMO TERAPIA
COCINATERAPIA
Portada
ÍNDICE DEL LIBRO DIG
Recetas alfabéticas
NAVIDAD RAPE ALANGOS
Inicio
NOVEDAD LIB DIGITAL
NOVEDADES IMPORTANTE
NAVIDAD 2012
NAVIDAD 2014
HALLOWEEN
Recetas para crisis
Ensaladas/verduras
Ensalada de Puglia
Repollo/langostino
Judías verdes
Ensalada de judias
Judías/surinni
Judías con melocotón
Ensalada de otoño
Pastel verduras
Alcachofas con jamón
Alcachofas&jamón (2)
C. de espárrago
Esparragos/alcaparra
Ensalada de repollo
Judias verdes
Habas granadinas
Hervido y ensalada
Romanesco & bechamel
Lombarda navideña
Ensaladilla rusa
Flores de alcachofa
R. grelos/langostino
Menestra
Calabacines rellenos
Escalibada
Lasagna de berenjena
E. lechuga y tomate
E. escarola/granadas
Patatas asadas ingle
C. Bruselas/castañas
Bolitas puré patata
Champiñones rellenos
Pastel de puerros
Habitas con jamón
Espárragos&holandesa
Homenaje acelgas (7)
San Jacobo acelgas
Ensalada Coleslaw
Cebolla caramelizada
Ensalada lujosa
Ensalada Waldorf
Alcachofas romana
Alcachofas "giudia"
Recetas populares
Recetas suntuosas
Sopa/gazpacho/cremas
Recetas básicas
Recetas vintage
Otras cocinas
Cocina francesa
Cocina italiana
Bollería y galletas
Helados
Postres
Confituras
Cocina para regalos
Contacto

 

 

 

 

 

Ensalada caliente de repollo en ajada

 

Difícilmente hay una ensalada caliente más emblemática en la cocina gallega que la de "repollo con ajada"; este útltimo término, que se utiliza en otras preparaciones (pulpo a la gallega, merluza o rodaballo a la gallega etc.), es un sofrito básicamente de ajos, pero al que también se le puede echar un poco de cebolla cortada fina, y se fríe en un aceite que debe ser de muy buena calidad; pero, lo esencial de este plato, y de muchas más preparaciones de la cocina gallega es el pimentón dulce o de la Vera, especia maravillosa. En cuanto al repollo, tenéis que tener en cuanta que  es una verdura riquísima pero necesita uno o dos requisitos: no debe pasarse uno en la cocción y no debe estar aguado; esto último es importantísimo, porque es lo que contribuirá a conseguir un repollo crujiente y terso; para lo cual,  hay que cocerlo  poco tiempo en muy poca agua y siempre hirviendo, y escurrirlo de tal manera que no quede una gota de líquido; finalmente, el sabor estupendo se lo dará la habilidad de saber mezclar los ingredientes para la ajada: freír los ajos (o cebolla) pero retirarlos del fuego un poco antes de que estén dorados porque terminarán de freírse sin fuego; y, por último,  con el aceite no hirviendo se le agrega el piméntón para que no se queme y se oscurezca.  Es un plato totalmente casero, barato donde los haya, y que solo o como acompañando a una chuleta de cerdo o unas salchichas suele resultar un acierto. 

 

 

 

 

 

 

 Ingredientes: 

 

 

 

 

 

un repollo o col

dos patatas

4 o 5 dientes de ajo

4 cucharadas de aceite

pimentón a gusto  (1 o dos cucharaditas)

un cubito

agua para cocer el repollo (un vaso)

opcional: patatas (yo siempre se las echo)

1 o 2 huevos cocidos

2 cucharadas de vinagre de jerez; éste último pone el repollo dulce y sabrosísimo. 

 

 

 

Elaboración:

 

 Estas cantidades serían como para tres raciones.

 

1. Se lava bien el repollo y dos patatas; y cuando el agua está hirviendo con un cubito, se echa el repollo  en olla a presión o en una cacerola normal.  Debe tener poca agua para que sea el vapor el que lo cueza.

 

 

 

2. Podéis hacerlo en olla a presión o cacerola normal. Con la primera lo haréis en muy poco tiempo, pero tiene el peligro de que se os sobrecueza. El truco está en que en cuanto las arandelas de la olla suben ya podéis apagarlo y lo dejáis en la olla hasta que es seguro abrirla; si es una olla normal, es más fácil controlar la cocción porque en cuanto veis que está cocido pero no crujiente, se escurre bien y ya está. Es muy importante que el repollo mantenga la tersura después de cocer y no esté aguado. Si el repollo se pasa en la cocción es cuando aparece el característico olor desagradable del repollo. Si lo hacéis en cacerola normal, no necesitará más de 7 o 8 minutos desde que empieza a hervir.  Esta es la apariencia que debe tener la verdura cocida.

 

 

 

 

 3. Ahora lo ponéis en el escurridor y en unos minutos estará listo para agregarle la ajada:

 

 

 

 

 

 Ajada:

 

4. Sofreís los ajos en el aceite, aunque también podéis echarle un poco de cebolla en tiras filas. Cuando está casi listo pero no dorado del todo, apagáis el fuego y que se enfríe un poco y ya podéis agregarle el pimentón. ¡Cuidado con el pimentón porque si el aceite está muy caliente, se quema y se oscurece!. Finalmente, le agregáis una cucharada de buen vinagre que le dará al final el toque dulce de la ajada. 

  

 

 

 

 

 

 

5. Le  incorporáis la ajada a la cacerola y lo revolvéis bien, y luego lo ponéis en una fuente con unos huevos cocidos troceados.  

 

 

 

 

6. Plato maravilloso verdaderamente barato, que podéis servir de primero, o como guarnición de carne o pescado; el cerdo la va muy bien, especialmente a las chuletas.

 

BON APPÉTIT & GOOD LUCK!!!!!!!!!


 

 

 

 

 

 

Top
COCINATERAPIA | abronte@hotmail.com
UA-30383234-1