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Lasagna de ragú (receta de la madre de Brunetti)

 

 

Una de las recetas favoritas de la familia Brunetti es la "lasagna de ragú", que es una receta de la madre del famoso comisario, sacada del libro de Roberta Pianara, "El sabor de Venecia: A la mesa con Brunetti"  (Seix Barral, 2011), en donde aparecen las recetas de estas novelas; la autora es amiga de Donna Leon, y su asesora en cuestiones culinarias.

 

Yo suelo hacer la lasagna bolognesa que es la tradicional, pero  ésta de ragú me tuvo muy buena pinta y cuando la probé me pareció un descubrimiento; el ragú es un plato de origen napolitano que, en España podríamos también encontrarlo entre las recetas "vintage" de los años 50;  se servía con puré de patata, arroz blanco o unas patatas fritas; el plato consiste básicamente en un  un combinado de verduras y trozos carne de cualquier tipo (cerdo, ternera, pollo, etc.); yo suelo poner carne de ternera de segunda clase (morcillo, o cualquier resto de una parte superior) y las verduras de temporada; las judías verdes, zanahorias y guisantes están siempre presentes y también los champiñones o setas, pero los espárragos o alcachofas los pongo sólo si están en temporada.
 

 

 

A Brunetti le encanta la lasagna de ragú; quizá porque es una receta de su madre, esa señora que, como la familia del inspector, procede de clase trabajadora es una mujer de lo más ocurrente y simpática, (en Galicia, diríamos que es muy "pavera"). Vive en una residencia de ancianos, por deseo propio ya que le gusta, por encima de todo, mantener su independencia, aunque va semanalmente a comer a casa de sus hijos y nietos, a los que adora; contrario a lo que también podría parecer por la diferencia de clases, se lleva de maravilla con su nuera, de origen aristocrático veneciano; ambas poseen una "inteligencia emocional" muy notable y, además de respetarse, comparten el gusto por la vida, en especial, por la buena mesa.

 

 

 

 

 

Un día cualquiera de una de sus novelas, Brunetti llega a su casa de la prefectura  para comer en familia y se encuentra que no hay nadie; en la cocina hay una nota de su mujer, que le dice que le ha dejado una lasagna de ragú (receta de su madre) para que la caliente; los hijos han pedido permiso para  comer fuera, y su mujer tiene que atender a un doctorando inesperado. El comisario se siente un poco disgustado porque ha atravesado toda Venecia para almorzar con su familia y resulta que no hay nadie. No sabiendo que hacer, empieza a calentar la pasta; hace un día tan limpio que desde la ventana de su cocina puede divisar los Dolomitas; decide llevarse la comida en una bandeja a la terraza, lugar privilegiado que da nada menos que al Gran Canal; siempre que el tiempo lo permite comen en este lugar maravilloso desde donde puede escuchar las campanas, primero del convento de Santo Polo, y unos segundos después de San Marcos. Hoy disfrutará del buen tiempo primaveral veneciano, que sin duda aliviará su soledad; y como siempre se colocará un libro de Heródoto o Shakespeare, sus lecturas favoritas, apoyándolo en una hermosa maceta llena de flores, que su mujer cuida primorosamente; la lasagna está sensacional, con la carne blanda, la bechamel cremosa, y la pasta justo en su punto. Al final, ha merecido la pena volver a casa, y alejarse de todos los follones de la Prefectura aunque sea sólo durante unas horas.  

 

 

 

 

 Ingredientes:

 

Las cantidades son según comensales (ver recetas de cada ingrediente):

ragú

un paquete de  Lasagne  all'Uovo de Barilla

bechamel

queso rallado

 

 

 

Esta lasagna lleva ragú, que es un guiso de carne con verduras que tenéis en este enlace; bechamel, que si no recordáis la receta, también podéis acudir aquí; y por último, veremos cómo se montan las capas de la lasagna. Por tanto, los ingredientes están en los enlaces correspondientes, y sólo queda escoger qué tipo de pasta. Tradicionalmente, yo siempre la hacía con láminas que cocía y luego secaba con un paño (pasta "Gallo"); resultaban muy buenas pero era un latazo. Más adelante, probé una pasta de Barilla que se ablandaba  en el agua y se dejaba un rato  (esta pasta están en la foto de abajo); la verdad es que la textura era un poco como el chicle. Por último, Barilla sacó una pasta de Lasagne  all'Uovo  que es fenomenal y no tiene nanda que envidiar a la que se cuece. Así que os la recomiendo porque la  tiene una textura perfecta.  El otro ingrediente es queso para cubrir la bechamel, que puede ser parmesano o cualquier otro que compréis ya rallado.

 

ATENCIÓN: SI NO QUERÉIS HACER EL RAGÚ, PODÉIS RELLENARLA CON SALSA BOLOGNESA COMPRADA Y ESTÁ ACEPTABLE.

 

 

 

 

 

 

Elaboración:

 

1. Untaís el molde con aceite o mantequilla, luego vas poniendo una primera capa de pasta:

  

 

 

 

2. Si el  ragú ya lo tenéis hecho de antemano (también podéis poner una salsa bolognesa o cualquier otro tipo de relleno ) ya podéis extender el ragú encima de la pasta:

 

 

 

3. Finalmente, viene la tercera capa que es la salsa bechamel:

 

 

 

 

3. Y volvéis a empezar con el mismo orden: pasta, ragú y bechamel:

 

 

 

4. Si el espacio que os queda no os da para una tercera tanda, hacéis sólo dos tandas, y será más que suficiente: por tanto, termináis con la bechamel. Cuidado,  porque en la mayoría de recetas ponen otro capa de pasta antes de la bechamel, pero queda mucho más jugosa sólo con la bechamel y el queso encima:

 

 

 


 

 

5. Cuando la meto en el horno, la cubro con papel albal y la dejo con el horno fuerte  (190º) unos 20 minutos, a continuación saco el albal y ya la gratino.


 

 

6. Aquí la tenéis recién sacada del horno:

 

 

Podéis poner las capas que queráis, eso es a vuestro gusto, pero os digo que ésta es buenísima: sabrosa, ligera y en su punto de todo.  Ya veis en el plato como no está tan alta como otras lasagnas, que tienen demasiada pasta. El relleno es totalmente opcional: bonito con tomate y huevo cocido, berenjenas con tomate, carne picada en salsa española, pollo con cebollita, bacalao con piñones y pasas, etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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