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Lomos de bonito con pimientos de Padrón y cebollitas enteras

 

Aunque ya os he ofrecido varias recetas de bonito, no quiero terminar la temporada de este maravilloso pescado, sin daros un nueva delicia de "lomos de bonito con pimientos de Padrón y cebollitas enteras", que merece la pena hacer por su facilidad y porque esta parte del bonito es excepcionalmente sabrosa y resulta un plato verdaderamente suntuoso, además de barato. Yo creo que existen 5 o 6 productos de nuestra tierra (las alcachofas, los espárragos verdes, la sardina, las lentejas y el morcillo de ternera),y  entre ellos el bonito, que están muy poco valorados para su excelentísima calidad y sus propiedades dietéticas.

 

 

  

Este bonito va acompañado del producto gallego por excelencia: los pimientos de Padrón, esos pimientos enanos, que se caracterizan por la suavidad de su intenso sabor (si no pican) e  inigualable gusto, sobre todo para acompañar carnes y pescados.

 

Cuando pienso por qué decidí hacer este plato,  me viene a la cabeza que la mayoría de virtudes y defectos del ser humano, se trasladan al ámbito de la cocina. Me tengo por persona tolerante y poco chovista, a la vez que,  a veces, me muestro de piñón fijo en lo concerniente a ciertos valores, que trasladados a la cocina tienen bastante que ver con la calidad de los productos alimenticios. Uno de ellos es "el bonito del norte", que tiene que ser del norte y si no me resisto a comprarlo.  Así sucedió que estando en el supermercado,  me acerqué a la pescadería y me sorprendió lo baratos y frescos que parecían unos lomos de bonito; mi pregunta, en mí totalmente predecible, fue: "¿de dónde es el bonito?", a lo que el pescadero respondió: "aquí pone que del sur de Italia"; suficiente respuesta para desterrar cualquier posible interés, porque, como acabo de mencionar,  para mí el bonito o es "del norte" o carece de toda solvencia. De pronto se me encendió la lucecita y pensé que aquellos lomos tenían una pinta estupenda y además Italia era uno de mis países favoritos, y su cocina ni te cuento...  así que, ni corta ni perezosa, compré aquel apetitoso lomo,  que cociné con unos pimientitos de Padrón para darles un carácter autóctono, y unas cebollitas francesas, para reforzar su internacionalidad. El éxito del plato suculento que elaboré fue rotundo. Y el corolario de esta compra fue que  en la cocina no debemos desterrar nada (lo mismo que en la vida) y estoy segura que hasta los libros de economía doméstica de nuestras abuelas (aquellos que nos parecen hoy tan ridículos) considerarían una magnífica idea abaratar los costes de la compra doméstica y de paso actuar de forma más abierta y creativa.

 

 

 

 

Ingredientes:

 

 

 

 

un lomo de bonito

8 o 9 cebollitas francesas o cebolletas

2 dientes de ajo laminados

un dl. de aceite

una cucharada de harina o maicena

un vaso de vino blanco o un solera

un sobre de azafrán

unas hojas de laurel

sal y pimienta a gusto

 

Elaboración:

 

1. Sofreís el bonito en aceite bien caliente para que se dore pronto y así sellaremos el pescado para que no pierda jugosidad:

 

 

 

 

2. Retiramos el pescado y preparamos la salsa:

 

3. Echamos en el aceite de freír el bonito, las cebolletas, los ajos, los pimientos de padrón y el laurel y lo pochamos a fuego suave hasta que esté todo dorado:

 

 

 

 

4. Cuando está ya todo cocido, le agregamos una cucharada de harina o maicena para espesar la salsa, disolviendo la harina en el aceite, que ya sabéis que no hace grumos, e inmediatamente el vaso de vino, el azafrán, la sal y si os gusta la pimienta le añadís un poquito. Podéis retirar las cebollas mientras removéis la salsa para que no se os rompan:

 

 

5. Volvemos a poner el bonito en la cazuela y los cocemos unos cinco minutos con la tapadera puesta: 

 

 

 

6. Ahí tenéis el estupendo resultado de un plato que con unas patatitas pequeñas fritas ("patacolos") hará un plato de fiesta:

 

 

 

7. Y en las dos fotos de abajo os muestro el bonito abierto para que veáis la jugosidad de este bonito, un pescado que normalmente nos lo sirven siempre seco por exceso de cocción, o mala cocción.

 

Tengo que reconocer que el bonito italiano fue todo un éxito.

 

 

BON APPETIT AND GOOD LUCK!!!!!!!

 

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