LA COCINA COMO TERAPIA
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 Magdalenas abizcochadas

 

Por último, voy a ofreceros el tercer tipo de magdalenas: las abizcochadas, hoy en día casi imposibles de conseguir, a no ser que las encontréis en algún convento perdido o en alguna pastelería muy especial. Este verano me quedé sorprendida cuando las vi en el escaparate de la Pastelería "El Coral" de Santiago de Compostela; casi no me lo podía creer. Estaban incluso en moldes cuadrados de papel, como se envasaban antiguamente. Yo recuerdo que en la casa de una amiga mía su madre las hacía extraordinarias, y para los moldes la familia solía reunirse, en esos largos anocheceres de invierno cuando había que matar el tiempo de alguna manera, para hacer las cajitas con papel de barba. A mí aquella actividad me parecía maravillosa e incluso se la propuso a mi madre que no solo no mostró ningún interés sino que contesté con algo así como "si, hombre, era lo que me faltaba".

 

 

 

 

 

 

 

Verdaderamente estas magdalenas son, sin lugar a duda, las más delicadas y exquisitas y quizá también tengan la elaboración más cuidadosa. Esta receta pertenece a una familia granadina "de las de antes", que a falta de televisión se entretenían montando los cuadraditos de papel, que era como un trabajo de papiroflexia, con incluso distintos formatos, a cual más "collejo". Yo las probé al poco tiempo de llegar a Granada, regalo del propio fabricante que las había visto hacer en su casa toda la vida y decidió que allí podía haber negocio, pero pronto por motivos que desconozco dejó de fabricarlas y yo me quedé desconsolada. Muchísimos años después conocí a una hermana de este emprededor, que no tuvo ningún reparo en darme la receta y empecé a elaborarlas; incluso me divierte hacer las cajitas y, a falta de papel de barba que ya no existe, las hago con papel de hornear o sulfurizado. Si os digo que su envasado es una actividad terapéutica, quizá os apetecerá insultarme en una tweet, pero cada vez estoy más convencida de que la satisfacción que te da  sacarlas del horno, ¡tan bonitas y con ese color de puro diseño!, pienso que son un ejemplo del título de esta web: "La cocina como terapia".

 

 

 

Ingredientes:

 

 

 

 

Os voy  a dar los ingredientes de la receta original, que tiene para mí el valor de un papiro egipcio y, a continuación, os ofrezo las medidas para hacer una cantidad mucho menor (una cuarta parte de la recera):

12 huevos

400 gr. de azúcar

300 gr. de harina

200 ml. de aceite de oliva vigen (muy bueno)

4 gotas de zumo de limón para subir las claras

un sobre de levadura


Yo suelo hacer unas 14 magdalenas con un cuarto de la receta:

3 huevos

100 gr. de azúcar

75 de harina

50 gr. gr. de acite de oliva virgen de calidad superior

4 gotas de zumo de limón para subir las claras

1/4 de un sobre (una cucharadita)

 

Estas magdalenas no llevan ningún aromatizante más que el sabor de un buen aceite. No obstante, podéis añadiles ralladura de un limón; para mí, no necesitan nada.

Elaboración:

 

1. Separar las yemas de las claras y montar las últimas a punto de nieve con 4 gotas de limón (acelera el proceso):

 

 

2. Cuando las claras están batidas, les añades el azúcar y lo bates un poco más hasta que se disuelva bien en la mezcla; a continuación, vais agregando las yemas una a una, previamente las habéis removido con una cuchara para que estén uniformes (no hace falta batirlas):


 

 

 

 


3. Ya podéis incorporar la harina con la levadura bien mezclada y lo pasáis  por un tamizador o colador y  con movimientos suaves y envolventes la integráis :


 

 


4. Finalmente, vertéis el aceite poco poco y lo vais aglutinando en la masa:

 


5. Cuando está listo, ya podéis llenar los moldes dejando un dedo para que lo que puedan subir.  Saldrán 14 magdalenas, a las que hemos espolvoreado azúcar generosamente:

 



 

6. Precalentamos el horno  a 180º por arriba y por abajo, metemos los moldes durante 20 minutos. Es mejor no utilizar el aire.  Y ahí tenéis las hermosas magdalenas.

 

 

 

7. El interior es ejemplificativo de por qué se llaman abizcochadas: son un puro bizcocho con un maravilloso aroma a la pequeña cantidad de aceite de oliva virgen que llevan.


 

 

 

 BON APPÉTIT AND GOOD LUCK!!!!!!!!

 

 

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