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Morcillo "primavera": con guisantes, zanahorias y cebollitas francesas

 

 


Ya os he hablado de "la carne asada gallega"/ "o mejor a la gallega" ya que no es una carne asada a la plancha como su nombre parece indicar,  sino un asado muy sencillo que se prepara en una cacerola, y la salsa es el líquido que suelta la carne, la cebolla y el vino que añadimos, y no se le añade una gota de agua. Este morcillo  es como la carne asada gallega pero con guisantes frescos (o congelados) que le dan un sabor muy primaveral. El morcillo  se vende en cualquier carnicería de España, a un precio módico (sobre 8 o 9 euros) y con las verduras que le echamos  (guisantes, cebollitas y zanahorias) ablandaremos la carne y estará espectacular en cualquier región española. Obligadamente, la carne debe ser buena. A mí me gusta mucho comprar la carne de Ávila porque la carne de segunda tiene unos precios muy razonables (9 euros el kilo) y hace magníficos asados.

 

 

 

 

En el "Morcillo a la primavera", la presencia de los guisantes es obligada,  además de llevar cebolletas y zanahorias (admite cualquier otra verdura). Pienso que es un plato exquisito si lo hacéis con amor y un poco de reposo. Si lo congeláis os quedará como recién hecho. Yo lo suelo hacer mucho y recomiendo este asado, que quedará como un roast beef o un redondo, a menos de la mitad de precio. En esta receta utilicé guisantes frescos recién desenvainados, pero los congelados harán el (mismo?) papel. Cuando cocino este morcillo, siempre me pregunto. ¿Quién ha dicho que comer bien es caro?


 

 

Ingredientes:

 

Hoy voy a cocinar una carne asada que no es gallega, y he recurrido a un morcillo de Ávila (cuyo precio no pasa de 9 euros el kilo) y es la que más se me parece a la de carne de mi tierra, porque también necesita poca cocción y no se queda seca.

 

 

 

 

 

 

 

 

un morcillo de carne, cortado  en medallones

 

un paquete cebollistas francesas

 

tres dientes de ajo triturados

 

250 g. de guisantes

 

dos zanahorias

 

un pimiento verde

 

1 dl de aceite de oliva

 

medio vaso de agua de vino (tinto, oporto o solera); hoy he utilzado oporto pero no  a todo el mundo el dulzor de este maravilloso vino (jerez) portugués.

 

un cubito, sal y si os gusta la pimienta (yo no se la echo porque el pimiento verde me parece que es bastante)

 

 

Elaboración:

 

1.  Secamos bien la carne con un papel de cocina para que se dore más fácilmente, y suelte menos líquido y la aderezamos con el ajo triturado, podéis dejaral toda la noche o unas horas:

 

 

 

 

 


 

2. Calentamos el aceite  a fuego fuerte, agregamos la carne y la sellamos bien 

 

en la cacerola. ESTO ES EL SECRETO DE ESTA CARNE, y hay que hacerlo lo más rápido posible para que no pierda nada de jugo:

 

 

 

3. Una vez bien dorada la apartamos en una fuente:

 

 

 

4. Fijaros que, al haberla cortado en medallones, parece solomillo de ternera y con este corte no se encogerá tanto como si  ponemos el morcillo entero, o lo cortamos longitudinalmente. En el fondo de la cacerola, se quedarán unos pegotes marrones, como un pegado de la carne en contacto con el fondo. Para deshacer esto, removéis la cacerola cacerola con el vino y esta operación será mágico y dejará la cacerola completamente limpia:

 

 

 

 

 

 

 

5. Ahora preparamos las verduras: cebollitas, guisantes y zanahorias; tenemos que sacar los guisantes de la vaina:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6. En esta salsa echaremos primero las cebollitas y las sofreímos como 10 minutos y,  a continuación, podremos ya volcarle la carne de nuevo para que se ablande:

 

 

 

 

7. Le añadimos las zanhorias y los guisantes y lo cocemos todo de 30 a 40 minutos (o hasta que la veáis blanda), con la tapadera puesta: 

 

 

 

 

 

8. Pasado este tiempo, la carne estará muy tierna y jogosa, con un sabor muy primaveral que solo los guisantes frescos le pueden aportar. Me gusta servirla con unos patacolos (patatas pequeñas), que frío y doro primero para volcarlas en la salsa y terminen de ablandarse: 

 

 

 

 

9. Este es el resultado final: una carne en su punto, blanda pero no seca, y riquísima. Creo que el morcillo, o "xarrete", hace un magnífico asado, que no tiene nada que envidiar ni a un roastbeef ni a un redondo; los guisantes en este plato son fundamentales, sobe todo si son frescos porque le darán el toque de las verduras de primavera.  ¡Cuidado con no comprar guisantes que no sean de calidad!, porque algunas marcas de supermercados conocidos venden balines, y se cargarán el plato.

 

 

 

 

10. Ahí tenéis el apetitoso plato de morcillo a la primavera que no tiene nada que envidiar a otros tipos de carne que doblan el precio:

 

 

 

 


 

Por último, si no confiáis en que la carne esté blanda, cocerla en la olla a presión, pero también cuidad de que no se pase de cocción, y se seque.

 

BON APPÉTIT AND GOOD LUCK !!!!!!!!!!!!!!!!!

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