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Nueces de batatín y polvo de batatín

 

 He comentado antes que conseguir una receta es como un coleccionista que busca sellos antiguos o raros,  o conseguir el cromo de Messi o de Ronaldo del albúm que estás coleccionando, o para mí encontrar el cromo de Joe en Mujercitas cuando le llega el manuscrito de su novela publicado.  Es una sensación indescriptible, que te hace sentirte tal como si encontraras un tesoro. La verdad es que no era nada fácil hacerse con receta de las nueces de batatín ni el polvo de batatín, especialiddaes granadinas que decoran los escaparates de las confiterías granadinas en la época navideña o se venden previo de encargo de varios meses en los conventos de toda la vida; y ni las pastelería ni las monjas, cuya producción es su manera de ganarse la vida, están dispuestos  aser solidarios y compartirlos con los demás.  La monjas cuentan siempre la misma la historia de que la receta es revelación directa de la Virgen, que subrayó claramente que no debían divulgarla; así que parece más fácil que conozcamos el tercer secreto de Fátima que los ingredientes y elaboración de estas exquisiteces, que muy bien pueden venir directamente  del cielo.

 

 

Personalmente, cuando deseo una receta soy capaz de cualquier cosas, incluso de recurrr a cualquier artimaña maligna, impropia de mí; y no creo que lo haga por egoismo porque, a continuación, la comparta con cualquiera y me siento satisfechísima de recuperar una "tesoro culinario" para la humanidad. Ante una situación imposible como ésta, me decidí a ponerme el mandil de alquimista y compré los pastelitos de las monjas y de la pastelería; los degusté varias veces como un probador de alimentos y, además de palparla con los dedos, intenté mediante todas las glándulas degustativas de la boca hacerme una idea de su consistencia y solidez: Bueno,  después de pruebas y más pruebas, y estrujarme el celebro, llegué  a la conclusión lógica de sus posibles ingredientes y preparación. La verdad es que más que un alquimista me sentí como una modista que es capaz de sacar el patrón de un vestido de un gran diseñador sólo con verlo en un escaparate, sólo estrujándose sus "células grises", que diría Hercule Poirot. Y por fin pasé a la acción y las preparé, y el momento verdaderamente decisivo fue cuando comparé las mías con las conventuales o las de la pastelería, y concluí que las mías no tenían nada que envidiar  a las susodichas; es más modestamente creo que tenían el toque mínimo de almendra amarga las hacía verdaderamente excepcionales y propias de un postre de alta cocina, por el que se pagarían un millón de reales de velones.  

 

 

Por primera vez, pensé que la cocina tiene algo de innata;  modestia aparte, quizá poseía el "knack" de la cocina (que dicen los ingleses), que no es, ni más ni menos, que extraño don para ejercitar esta actividad. Tengo que confesar que siempre he rebatido la supremacía del ingenio; y, por el contrario, he creído que es sólo el conocimiento, bien fundado, la base de cualquier competencia. Bueno, pido perdón por esta pedante digresión, pero una vez más me encuentro con que las cuestiones que se me plantean con la cocina no sólo las encuentro menos baladís y más filosóficas.  

 

 

 

 

 

La receta de ambas recetas (nueces de batatín y polvo de batatín), son idénticas: no son más que puré de batatín, dejado al aire libre durante algunos días y único lo que cambia es la manera en que se modelan y se presentan. Bueno sin más preámbulos, me pongo a la elaboración de estos riquísimos pastelitos. 


 

Ingredientes del puré o masa de batatín:

 

Podéis poner cualquier cantidad, teniendo en cuenta que  el azúcar y el puré pesan idéntico. Yo lo he elaborado con esta extraña cantidad, porque el boniato una vez limpio pesaba esa cantidad tan poco redonda, pero en repostería suelo ser muy cuidadosa con las medidas. 

 

-945 g de batatín

-945 g de azúcar  de azúcar (siempre el doble de cualquier cantidad

-una cucharita de extracto de almendra amarga o Amaretto di Saronho

-unas gotas de limón

 


Elaboración:

 

 1. Lava los batatines y cepíllalos bien;  a continuación,  los cueces en una cacerola normal, o en la olla express. Debes de tener cuidado de que no se deshagan ya que se cuecen enseguida. Yo los pongo en la olla a presión, y cuando asoman todas las arandelas, los apago y los abro cuando la olla te lo permite. Pero, si es la primera vez que los hacéis, quizá podáis controlar mejor el punto de cocción en una cacerola. Los pincháis con un cuchillo y si están tiernos los podéis apagar:

 

 

 

 

 

 

 

 

2. Pelas los batatines y los cortas:

 

 

 

 

 

3.  Ahora les pasáis el brazo de la minipimer hasta que se conviertan en  puré y los mezclas con el azúcar:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4.  Lo ponéis en una cacerola al fuego, un fuego no muy arrebatado porque corre el peligro de pegarse el fondo. Lo revolvéis hasta que todo está bien integrado y empieza  hervir; y  a partir de ahí unos diez minutos; notaréis que está cuando la mezcla se empieza a despegar y entonces le echáis  unas gotas de limón y media cucharadita de  extracto de almendra. 

 

 

 

 

 

 

 5. Lo extendéis en una fuente y lo dejáis secarse unos cuantos días (5  o 6). Para los pastissets, quizá no os hará falta que esté tan sólido, pero yo esperé porque en otra ocasión la masa se escurría por todas partes. 

 

 

 

 

 

 

 

1. Nueces de batatín


Ingredientes del puré o masa de batatín:

 

Podéis poner cualquier cantidad, teniendo en cuenta que  el azúcar y el puré pesan idéntico. Yo lo he elaborado con esta extraña cantidad, porque el boniato una vez limpio pesaba esa cantidad tan poco redonda, pero en repostería suelo ser muy cuidadosa con las medidas. 

 

-945 g de batatín

-945 g de azúcar  de azúcar (siempre el doble de cualquier cantidad

-una cucharita de extracto de almendra amarga o Amaretto di Saronho

-unas gotas de limón

 

Nueces de batatín:

 

1. Ya tenemos confeccionado el puré y lo extendéis en una fuente y dejamos secar de 5 a 7 días, para que el puré se seque y nos deje modelarlo con facilidad: 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2. Le dais la forma de una montañita con un pequeño montículo encima y lo pasáis por azúcar glas. Debéis ponerle una base de pan de hostia o, si no lo encontráis, de barquillo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3. Si abrís el interior veréis una maravillosa y jugosa textura:

 

 

 

 

4. Y si lo ponéis en una fuente ofreceréis además de una exquisitez, una bonita obra de arte:

 

 

 

 

4. A mí estas nueces me parecen que adornan una mesa, y ni turrones, ni los otros pasteles de Navidad tienen una presentación elegante y apetitosa:

 

 

 

 

 

 

 Polvo de Batatín

 

No sé exactamente por qué tienen este libro pero en Granada se los conoce como tal. La receta es idéntica a la anterior, pero en este caso hacéis un pastelito como un pequeño churro, lo dejáis secar y ya lo envolvéis en un papel de seda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Le dais la forma de una montañita con un pequeño montículo encima y lo pasáis por azúcar glas. Debéis ponerle una base de pan de hostia o, si no lo encontráis, de barquillo.

 

 

 

 

 

 Bon Nadal and Good Luck!!!!!!!! 

 

 


 

 

 

 

 

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