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Panacota de pure de castañas

 

Esta receta tiene prácticamente la misma elaboración que la receta de la panacota tradicional, con la excepción de que lleva un ingredientes más: el puré de castañas,  o una mermelada de castañas, que añadiréis a la mezcla de la nata con el azúcar y la vainilla.  A mí, esta panacota me parece deliciosa porque me fascina la castaña de cualquier manera que se consuma: los marron glacés, el pastel de castañas, o los platos salados guarnecidos de castañas como las coles de bruselas, o el relleno del solomillo Wellington o del pavo de Acción de Gracias. Este pastel italiano es facilísima de elaborar y resulta muy lucido y exquisito, adornada con algún producto que le dé un toque de color. Como ya apunté en la receta anterior, las panacotas siempre me recuerdan a los diseños de Armani por su simplicidad y elegante presentación.

 

 

 

 

 

 

Es curioso que cuando hablo de las castañas no puedo ocultar que soy gallega, y la castaña siempre me llena de nostalgia de mi tierra, de mi familia, y de mis seres fallecidos, quizá porque el castaño estuvo siempre muy cerca de mi corazón en la infancia, en aquellos pueblos y aldeas rodeadas de frondosos soutos de castaños. En mi mismo pueblo y justo enfrente de la ventana de lo por algún tiempo fue mi dormitorio se podía ver una hermosísima arboleda de castaños, que cuando se acercaba el otoño se llenaba de castañas bordes, que aún a riesgo de una intoxicación y muerte segura, no podíamos evitar recoger porque no había mayor placer que abrir aquella cápsula que parecía un erizo, con sus afilados pinchos, para encontrarse con aquel tesoro: aquella hermosura brillante y reluciente de castaña recién descubierta. Una de las veces que volví a mi casa, quizá 40 años después, y me dediqué a hurgar en viejos arcones y sitios recónditos, donde solía guardar mis tesoros, de pronto hallé mi cestita con castañas; ¡qué tremeda decepción! su brillo y tersor se había tornado en una opaca piel arrugada y deforme: en el fondo no dejaba de ser una buena metáfora de la vida misma. Sí, la búsqueda de aquel fruto de los castaños de Indias, o bordes,  era una de los grandes hitos del otoño. Yo nunca pude entender por qué no habían plantado árboles con frutos comestibles, en lugar de aquellas engañosas castañas, que eran un poco como la manzana roja y brillante de Blancanieves. Y, ante mi constante queja de aquella torpeza, la teoría de que aquellos árboles eran ornamentales y también servían para dar sombra y cobijo al hombre, la consideraba uno de los muchos absurdos que se inventaban los adultos. Todavía tardé muchos años en descubrir la utilidad de las cosas inútiles en la vida.

 

 

 

 

 

Ingredientes:

 

Los ingredientes son idénticos a los de la simple panacota, a exceción del puré o mermelada de castañas, y la disminución de la gelatina en hojas ya que el puré tiende a darle más densidad a la mezcla y se solidifica antes. Creo que el secreto de la panacota está en encontrar la justa cantidad de gasificante (gelatina) para que adquiera la textura ideal: ni demasiado dura y achiclada ni demasiado blanca:

 

 

 

-1/2 litro de nata para montar de una buena calidad; en este caso utilicé una nata ligera porque el puré ya la haría más densa

-100 gr. de azúcar blanquilla, podéis echar 75 gr. si no os gustan las cosas muy dulces

-100 gr. de puré de castaña dulce o cualquier mermelada o confitura de castaña

-3 hojas de gelatina. NO OS ASUSTÉIS DE CÓMO USAR LA GELATINA TRANSPARENTE EN HOJAS. (La encontraréis en cualquier supermercado). Suele venir en paquetes de 10 a 20 hojas.

 

 

 

una vaina o rama de vainilla a la que le haréis una incisión vertical para sacar el extracto de vainilla, extracto de vainilla,  o un trocito de piel de limón y una rama de canela:

 

 

 

Elaboración:

 

1. Empezamos por la gelatina en hojas transparentes, que es la más natural y aporta textura pero no el sabor a polvos que aporta la envasada en sobres. Empezáis por remojarla directamente bajo el grifo o en cualquier recipiente, hasta que pierde su consistencia dura y se ponga blanda. A continuación, la ponéis en un recipiente con agua fría a remojo para que se hidrate, no necesitará más de 5 o 10 minutos, el tiempo de elaborar la panacota:

 

 


 

2. Preparáis la vainilla haciendo una incisión vertical con el cuchillo para que salga el extracto y aporte el verdadero sabor de esta especia:

 

 

 

3. Echáis la nata en un cazo con la  vainilla en rama y en cuanto empiece a hervir le agregáis el azúcar y removéis durante 5 minutos sin que apenas hierva, y luego continuáis removiendo durante otros 6 minutos:

 

 

 


 

 

 

4. Ahora le incorporáis el puré de castañas, lo removéis bien y lo deshacéis con la leche caliente hasta que se disuelva por completa y cocéis otros 5 minutos:

 

 

 

 

 

 

5. Pasado este tiempo, sacáis las hojas de gelatina del recipiente y la escurrís bien para,  a continuación,  agregarles una a una al cazo, sin parar de remover durante unos 6 o 7 minutos, el hervido debe ser casi imperceptible; poco a poco veis que se van espesando ligeramente:

 

 

 

 

 

6. Lo apartáis, dejáis en el cazo hasta que se enfríe un poco (unos 2 minutos) y ya podéis ir volcando la mezcla en vasos ramekin o en un recipiente hondo.  A veces se untan los recipientes con aceite vegetal, pero yo no les echo nada y dan la vuelta perfectamente:

 

 

 

 

7. Y al día siguiente  (o a las 3 o 4 horas) les dais la vuelta, pasándoles un cuchillo afilado por los bordes, y moviendo el vasito para que se desplace la mezcla. Les ponéis un plato encima y les dais la vuelta después de darle una golpecito encima. Si os costara darles la vuelta, metéis los moldes en agua caliente unos segundos y ya se volcarán sin problema:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8. La panacota suele ir siempre acompañad con algún producto que le dé un toque de color. Esta vez he utilizada unos cuantos de marron glacé, que sumergí en un almíbar clarito, y luego decoré de diferentes maneras :

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 


Y si preferís, podéis combinarla con cualquier mermelada, en este caso, la mermelada de pétalos de rosas le va muy bien a la panacota de cualquier cosa.

 

Bon Appétit and Good Luck!!!!!

 

 


 


 

 


 

 

 

 

 

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