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Pizza "Capricciosa"

 

En la receta anterior os he ofrecido la pizza "margharita" que, con la marinera, son las  pizzas napolitanas más antiguas;  pero ya que estoy con el apasionante tema de las pizzas, no puedo olvidarme de la tercera pizza más popular de Italia: la caprichosa ("capricciosa"), que es todo un clásico de la cocina italiana, con un presentación imaginativa y un sabor estupendo.  La verdad es que no he podido averiguar cuál es el origen cierto de esta pizza,  unos la consideran napolitana, mientras que para otros pertenece a la tradición romana  de la zona de Lazzio pero para mí muy bien podría ser considerada como la elaboración estrella de la vetusta Italia clásica  y como tal la favorita de los emperadores romanos.

 

 

Tengo la intuición de qué se le ha llamado así por la variedad de sus ingredientes, que forman un maridaje perfecto y que satisface los más exigentes gustos; su aspecto llamativo y lleno de color también pudo contribuir a este nombre. Sus ingredientes obligados son: el queso de fundir, el tomate y el jamón (normalmente de york o de Parma)  y, a partir de esta base, admite champiñones, corazones de alcachofas y aceitunas. Otra cuestión interesante es originariamente, en lugar de la italianísima "passata" (tomate frito) esta pizza llevaba tomate crudo en trocitos, que se colocaban encima de la mozzarella, en trozos o rallada,  y se cubría con los demás ingredientes, siendo coronada por un espurreado de orégano que le daba ese singular sabor y olor a la Italia más profunda. Hoy en día admite ambas; o bien se extiende  con mozzarella seguida de trocitos de tomate natural, o bien se utiliza el socorrido tomate frito, al que colocaréis el queso por encima (mozzarella entera o rallada); y finalmente, se intercala con lonchitas finas de jamón york y champiñones laminados o, en su lugar o a la vez, también admite corazones de alcachofas frescos (nunca de lata).

Se suele considerar la favorita de los niños, quizá porque se sienten atraídos por sus diferentes colores y sabores. Sus ventas nos han dejado la estadística de ser la pizza clásica más vendida; parece que cuando uno no sabe que pizza escoger termina decantándose siempre por la caprichosa. 

 

 

 

Ingredientes:

 

-masa para pizza. En este caso, he descongelado la mitad de la masa que hice para la pizza margharita  (la receta de la masa la tenéis en este enlace).

 

 

 

Ingredientes para ambas pizzas

 

- mozzarela de burrata en bola o mozzarella rallada

-tomate frito (passata) casero o comprado, o unos 200 g. de tomate crudo escurrido, sin piel ni pepitas cortado en trocitos 

- un trocito de cebolleta muy picada, que le añadis al tomate crudo

-200 gr. de champiñones laminados salteados

-150 de jamón de york o de parma

-queso parmesano o cualquier queso rallado

- unas gotas de aceite extra virgen con medio ajo para saltera los champiñones; ajos que luego desecharéis.

-orégano (una o dos cucharas), que repartís antes de hornearla y cuando salga del horno

-queso en polvo,  a gusto

-opcional: corazines de alcachofas (yo sólo las pongo cuando están en temporada)

 

Voy  a daros  dos recetas:  1ª pizza: con salsa de tomate frito y queso mozzarella rallado y  los otros ingredientes y la 2ª: con mozarrella en trozos y tomate crudo, y todo lo demás.

 

 

1ª Pizza con tomate frito o "passata"

 

En la primera foto, utilizamos el tomate frito + y mozzarella rallada +  jamón york + champiñoes, queso rallado fino + orégano. ¡Cuidado con el cambio de orden del tomate frito y la mozzarella!

 

 

 

 

 

Elaboración: 

 

1. Sacáis la masa de la bolsa de plástico, que tenéis congelada y la dejáis descongelar fuera de la nevera hasta que incluso haya subido un poco. Necesitáis un lugar caliente:

 

 

 2. Cuando esté templada y bien descongelada, procedéis  a extenderla con el rodillo y luego la colocáis de forma circular en el molde; yo suelo hacer la masa un poquitín más gorda que la margharita porque tendrá que soportar más peso. Si no os queda perfectamente redonda, no os preocupéis porque la estiráis manualmente en el molde, dejando la parte de los laterales más gruesa y formando como un pequeño abultamiento o corteza con el dedo gordo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 3. A continuación, procedéis a colocar el relleno. Empezáis por extender el tomate frito, siempre desde el centro al exterior. Finalmente, el jamón de york, los champiñones laminados, un salpicado de quedo rallado fino y un espurreado de orégano (yo le echo muy poco y luego le añado más cuando la pizza ya está fuera del horno):

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4. Nunca pongo los champiñones crudos sino que los salteo con muy poco de aceite (1 o 2 cucharadas), y en este aceite he salteado un medio diente de ajo que luego retiro, y los escurro bien para que suelten el líquido:

 

 

5. Metéis la pizza en la base del horno (precalentado 10 minutos, a 250º)  y sin ninguna bandeja de horno encima para que cueza bien el fondo. Como esta pizza tiene más ingredientes, necesita mucho calor (en los hornos de las pizzerías las ponen a  300º o 350º, pero nuestros hornos no viene provistos de esas temperaturas), así que lo pondremos  a 250º durante unos 6 o 7 minutos sin nada encima; pasado este tiempo ya podéis colocar la bandeja de la pizza en el medio del horno a 200º durante unos 15 o 20 minutos. Esta piza es un poco más gorda que la margharita y, por tanto, necesita una poco más de cocción:


 

 

6. Pasado ese tiempo, la sacáis y si queréis le añadís un poco más de orégano:

 

  

 7. Una cuestión esencial en la masa de la pizza, es la cocción de la masa que debe estar dorada,  y aquí lo tenéis: 

 

 

8. Fijaros qué apetitosa está por dentro: jugosísima entre la mezcla del tomate fresco y la mozzarella. Ésta mi pizza favorita y creo que difícilmente encontraréis otra más deliciosa:

 

 

 

 

 

2ª Pizza con tomate crudo

 

Elaboración:

 

En la foto de abajo, tenéis los  ingredientes: burrata en bola cortada fina + tomate cruda con unos minúsculos trocitos de cebolleta + jamón de york +  champiñones + queso rallado fino + orégano. ¡Fijaros en el orden del tomate y  la mozzarella!

 

 

 

 4. Hacéis la pizza como la anterior hasta el paso 4, en dode procedéis al relleno. Primeramente la mozzarella en finas láminas, después el tomate crudo escurrido,al que habéis agregado minúsculos trocitos de cebolleta. Finalmente, el jamón de york, los champiñones laminados, un espurreado de quedo rallado fino y un salpicado de orégano (yo le echo poco y luego le añado un poco más cuando la pizza ya está fuera del horno). Apenas le he dejado bordes porque me sobra mucho relleno y he querido aprovecharlo todo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5. Como en la anterior, los champiñones van salteados  con muy poco aceite  (1 o 2 cucharadas), y ese aceite muy caliente  habéis sofrito medio diente de ajo, que luego retiráis; les dais una vuelta, los escurrís y ya podéis colocarlos por encima:

 

 

6. Metéis la pizza en la base del horno (precalentado 10 minutos a 250º)  y sin  ninguna bandeja para que cueza bien el fondo. Como esta pizza tiene más ingredientes, necesita mucho calor (en los hornos de las pizzerías las ponen a  300º o 350º, pero nuestros hornos no viene provistos de esas temperaturas), así que lo pondremos  a 250º durante unos 6 o 7 minutos sin ninguna bandeja arriba; pasado este tiempo ya podéis colocar  la pizza en una bandeja de horno, más o menos en el centro,  a 200º  durante unos 15 o 20 minutos. Esta pizza es un poco más gorda que la margharita y, por tanto,  necesita una poco más de cocción:


 

 

7. Pasado ese tiempo, la sacáis y si queréis le añadís un poco más de orégano:

 

 

 

 8. Algo importantísimo de la masa de la pizza es que debe estar dorada por todas partes, pero sobre todo por el fondo: 

 

 

 

 

 

9. Fijaros qué apetitosa está por dentro: jugosísima, entre la mezcla del tomate fresco y la mozzarella, y los demás ingredientes. Ésta realmente es mi pizza favorita  por la forma en que se aglutinan los ingredientes en un todo uniforme, que la hacen verdaderamente deliciosa:

 

 

 

  

 

 

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