LA COCINA COMO TERAPIA
COCINATERAPIA
Portada
ÍNDICE DEL LIBRO DIG
Recetas alfabéticas
NAVIDAD RAPE ALANGOS
Inicio
NOVEDAD LIB DIGITAL
NOVEDADES IMPORTANTE
NAVIDAD 2012
NAVIDAD 2014
HALLOWEEN
Recetas para crisis
Ensaladas/verduras
Recetas populares
Recetas suntuosas
Sopa/gazpacho/cremas
Recetas básicas
Recetas vintage
Otras cocinas
Cocina francesa
Cocina italiana
Risotto de bacalo
R. navajas (Navidad)
Bollería y galletas
Helados
Postres
Confituras
Cocina para regalos
Contacto

 

 

 

 

Spaghetti a la pomadora toscana

 

Si dijera que adoro la cocina italiana, no estaría más que repitiendo lo que ya he proclamado en esta web. Tampoco parece nada extraño afirmar mi fascinación por la Toscana, donde aparte de su prestigiosa cocina, sus paisajes, su historia, o sus creaciones artísticas, son estadísticamente muy superiores a las de cualquier otra región europea.

 

 

 

 

 Mi conocimiento de esta región privilegiada se produjo con motivo de  un curso profesional en la Certosa di Pontigliano (Cartuja de Pontigliano), que actualmente pertenece Universidad de Siena y se utiliza para la organización de eventos académicos.

 

 

 

Esta estancia fue decisiva para conocer esta maravillosa campiña, con sus laderas y colinas desnudas o llenas de girasoles, amapolas o viñedos, salpicadas de casas vetustas y solitarias que surgen aquí y allí, o pintorescos núcleos rurales con intrincados y oscuros  callejones  con salidas inesperadas al más puro paisaje toscano. 

 

 

 

 

Desde estas ventanas divisamos puentes romanos de piedra, recónditas iglesias prerrománicas, monasterios de torres medievales,  y la presencia de casonas y palacios, que hacen pensar en un esplendoroso pasado milenario.  

 

 

 

   

 

En cuanto a la ciudades toscanas, qué decir de Florencia, Siena, Pizza, o pueblos incomparables como San Geminiano?, con sus magníficas catedrales, piazzas, museos y sus creaciones artísticas por doquier, en donde se refleja el más puro renacimiento italiano.

 

 

 

 

 

Parece que en la Toscana lo rural y lo urbano, lo paisajista y lo cultural,  se funden en una imagen perfecta de armonía y belleza, en donde uno se pregunta qué termino del binomio naturaleza-civilización es más digno de elogio. No sería yo, si en este brevísimo comentario no mencionase a Fray Angélico, en mi opinión, el pintor más representativo del sentimiento que nos deja la Toscana: la armonía y la belleza, que nos transmite un incomparable  halo de paz. 

  

 

 

 

 

Sobre la cocina toscana no dudaría en afirmar que su prestigio está en la simplicidad de sus ingredientes y de su elaboración, en donde el color, el sabor y el olor nos recuerdan a la cocina de la "Nonna".

 

 

 

Hoy voy a preparar unos "spaghetti a la  pomadora toscana", que no es más que unos spaghettis con tomate, pero  que el adjetivo "toscana", le da un carácter diferente, por la excelencia del apio (verdura italiana, por excelencia) y la zanahoria, conservando la simplicidad de esta cocina. 

 

Ingredientes:

 

 

 

La cantidad de la "salsa pomadora toscana" es para unas 6 personas. Los spaghetti que debéis poner dependerá de los que acostumbréis a poner en cada casa. 

 

1 lata de tomate

3 troncos de apio

3 zanahorias

una cebolla

Opcional: media tetrabrick de tomate frito; yo he creído que no lo necesitaba por esos no lo he añadido. 

una cucharada de albahaca fresca o seca

una  cucharada de azúcar

un cubito y sal 

 

Elaboración:

 1. Laváis y limpiáis bien  y cortáis las tres verduras en trocitos, o cuadraditos pequeños.  

 

 

 

2. Echáis como 1 dl de aceite de oliva virgen y pasáis la cebolla hasta que quede transparente. El tomate frito no pide mucho aceite; si la fritada de tomate tiene una capa de aceite por encima, resulta muy empachoso.   

 

 

 

3. A continuación, agregáis la zanahoria y el apio, y dejáis cocer como unos 10 minutos:  

 

 

 

4. Podéis hacerlo con tomate natural pero si no es muy bueno, el Apis os quedará riquísimo (no llevo comisión ninguna):

 

 

5. Lo revolvéis bien, y en cuanto empiece  a hervir de nuevo, ponéis el fuego al mínimo y os olvidáis del tomate, durante casi una hora

 

 

6. Ya cocido, le ponéis la sal, una cucharada de azúcar, la hierbabuena puede ir en la salsa o salpicada por encima, y si queréis medio tetrabrick de tomate frito. (Yo se la he echado en la salsa). Obtendréis esta suntuosa salsa; para los que no os gusta el apio, no lo notaréis,  pero intensifica de manera significativa el sabor del tomate.  La cocción de los spaghettis es muy relativa, a mí me gustan al dente, y el tiempo también dependerá de su grosor:  

  

 

 

 

 7. Luego la podéis servir con un parmesano rallado. 

 

 

8. Aquí tenéis el apetitos plato, bien simple, que con una buena ensalada hará un estupendo plato vegetariano, muy saludable.  

 

 

 

 

9. O con la hierbabuena por encima:

 

 

 

 

 

 

 

 

Top
COCINATERAPIA | abronte@hotmail.com
UA-30383234-1