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Torta pasqualina 

 

 

 Esta receta fue la "gran finale" del "homenaje  a la acelga", el plato que además de demostrar las posibilidades culinarias de esta verdura, nos muestra el verdadero emblema de la cocina mediterránea.  La torta pasqualina es un clásico de la cocina italiana aunque es oriunda de la Liguria y más específicamente de Génova. Es una tarta, típica de la época pascual,  según dicen todas las crónicas, una receta del siglo XV que se comía el día de Pascua, de ahí su nombre. La existencia de la torta pasqualina genovesa está documentada en el siglo XVI, cuando el escritor Ortensio Lando la menciona en el Catalogo delli inventori delle cose che si mangiano et si bevano (‘Catálogo de inventores de las cosas que se comen y se beben’), aunque entonces era conocida como gattafura.

 

 


La razón de usar acelgas se debió al deseo de combinar la economía con la festividad de la Pascua; por un lado, se hacía con la acelga, la verdura más barata; y, por otro lado, se utilizaba el queso y los huevos que en siglos pasados sólo se comían en grandes ocasiones.  Representaba la cumbre de la comida pascual y mostraba la habilidad de las amas de casa, que cuenta la leyenda eran capaces de superponer hasta treinta hojas de masa como homenaje a la edad de Cristo. En su versión básica, era una torta rellena de acelgas y queso con huevos incrustados en el relleno, y con una otra capa de masa para tapar el relleno.


La diáspora italiana la llevó a América Latina y países como Uruguay y Argentina la convirtieron en sus platos nacionales, en donde se conoce como torta pasqualina, tarta pascualina o pascualina a secas. Entre las anécdotas que se cuentan de esta torta es que cuando Paul McCartney fue de gira a Argentina se la sirvieron como plato tradicional argentino y cuando una vez que la probó con cierta cautela (ya sabemos lo que son los ingleses para todo lo extranjero) la devoró en un momento, quizá porque todos sabemos lo aficionado que era Paul y Linda a la comida mediterránea, y esta torta es uno de sus iconos. 



Ingredientes:

 

La forma de prepararla es muy fácil si compráis el hojaldre comercial. Yo lo he hecho casero porque hay muy pocas cosas en la cocina que me gustan más que amasar el hojaldre francés.

 

 

 

 

 

un manojo de acelgas rehogadas en cebolla o cebolleta y muy bien escurridas

250 g. de queso ricotta o fresco, o requesón

2 huevos para la mezcla

3 o 4 huevos cocidos (según número de comensales) para incrustarlos en la torta

1/2 huevo batido para pintar la masa

2 láminas de hojaldre comercial para cubrir un molde de 24 cm.

3 cucharadas de queso parmesano

pimienta, o nuez moscada, o ambas si os gustan las cosas especiadas

 

Elaboración: 

 

1. Con un tenedor o batidor, deshacéis el queso ricotta hasta que os queda como requesón.

 

 

 

 

 

2. Tenéis preparadas las acelgas rehogadas, que habéis cortado en trocitos pequeños,  mezclando las pencas con las hojas de manera que no se diferencien, y las dejáis en un colador toda la noche o unas horas, apretando bien el mejunje  para que  suelten todo el agua:

 

 

 

 

 

3. Ahora ya podéis agregar los huevos que removeréis en la misma mezcla:  

 

 

 

 

 

4.  Le incorporáis los huevos y  unas tres vueltas de pimienta (yo no echo nuez moscada) y lo removéis todo bien:

 

 

 


 

5. No olvidéis el parmesano, es fundamental; probad ahora y rectificad de sal:

 

 

 

 

 

 6. Preparéis las láminas de hojaldre, en mi caso era casero, las estiráis un poco y las colocáis en el molde, cuidando de que la masa llega casi al borde para luego taparlo bien:

 

 

 

7. El molde está forrado de papel de horno o de silicona. Yo hago lo siguiente: arrugo bien el papel y lo paso por agua, y luego lo seco bien y al no estar tieso, se adapta muy bien al molde:

 

 

 

 

 

 8. A continuación, estiro la mezcla, que debe estar fría, sobre la superficie:

 

 

 

9. Pero antes de poner la tapa,  cojo una cuchara y hago unos "pocitos" o huecos sobre la mezcla para meter los huevos y que no sobresalgan. En esta torta, los huevos se pueden poner cocidos o crudos, yo he puesto uno crudo con un poco de queso encima (el del lado izquierdo de la foto de abajo) y dos cocidos (en la parte derecha y abajo). Os aconsejo que los pongáis cocidos porque quedan mejor y son más fáciles de hacer:

 

 

 

 

 

 

10. Hago la misma operación con la otra lámina de hojaldre y ya lo cubro todo:

 

 


 

 



11. La adorno con unas figuras como hojas que se perderán al cocer pero me señalarán dónde están los huevos; finalmente, lo meteré en un horno fuerte precalentado a 200º, que es la temperatura que necesita el hojaldre, y permanecerá en el horno unos 45 minutos:

 

 

 

 

 

12. Ahí está la maravillosa pascualina en todo su esplendor:

 

 



13. Cuando esté fría ya podéis desmoldarla:

 

 



14. En esta foto de abajo, podéis ver el interior con el huevo que puse crudo asomando:

 

 

 



15. Y en la foto de abajo, os presento un trozo que tiene incrustado el huevo cocido. Os repito que me parece muy fácil de hacer para una receta deliciosa y con una presentación inigualable.

 

 

 

 

¡FELIZ PASCUA Y FELIZ PASQUALINA!!!!!

 

 

 

 

 

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